Óvulos donados

Para los que no se rinden jamás…

La fecundación in vitro con óvulo donados es un tratamiento que se desarrolló para ayudar a las mujeres que no pueden tener bebés porque no produce óvulos. A veces, esto pasa porque postergamos el embarazo para hacer un postgrado, estabilizarnos con la pareja, porque tenemos menopausia precoz, o porque perdemos los ovarios por cáncer o endometriosis. También sirve para ayudar a las mujeres que tiene riesgo de transmitir enfermedades genéticas a su descendencia.
Muchas buscamos el momento más adecuado para procrear, y sin darnos cuenta nos vamos acercando a los cuarenta años, entonces la cantidad y la calidad de nuestro óvulos van disminuyendo. Los óvulos donados nos pueden brindar la oportunidad de vivir la maravillosa experiencia del embarazo y el parto de un bebé. Es la solución para ser madre y es la técnica que ofrece mayores probabilidades de éxito. Esto es posible gracias a que existen mujeres que quieren ser donantes, que quieren hacer algo trascendente en sus vidas y disfrutan ayudando a los demás… ayudando a otras mujeres que piensan igual que ellas, que tener un bebé es una parte esencial de la vida.
Después de recibir la noticia de que el tratamiento más indicado para nuestro caso es la fecundación in vitro con óvulos donados nuestras primeras reacciones a veces son pensamientos como: “No puede ser”, “¿Será mi hijo?”, “ Mi esposo no va querer”… Todas estas expresiones pueden ir acompañadas de llanto, desolación, sentimientos de culpa, impotencia y otros.
Cuando salimos de la consulta con el especialista en fertilidad, a veces decimos no volver por un tiempo, y comenzamos una búsqueda de información en varios medios: revistas, internet, aprobación por parte de familiares y amigos. No toda la información que encontramos en estos medios es veraz. No toda la información que nos suministran las personas que tenemos alrededor es correcta, generalmente están basadas sólo en anécdotas de otras personas.
Las respuestas que buscamos deben estar basadas en evidencia científicas. Las palabras mágicas son: Apoyo emocional especializado. Si su médico le ha dicho que la fecundación in vitro con óvulos donados es el tratamiento indicado para su caso, y usted siente que no está preparada, que tiene dudas, temores, incertidumbre, le recomendamos buscar apoyo emocional especializado; Es decir, ayuda profesional con un psicólog@ especializad@ en fertilidad, que conozca la realidad, las estadísticas, la evidencia científicas, que maneje información científica actualizada sobre estos temas.
Los psicolog@s especialistas en fertilidad tendrán las respuestas a todas sus dudas y preguntas. De manera que usted pueda tomar decisiones informada, y participe activamente en la búsqueda de su fertilidad.
A lo mejor usted cree que su esposo no va a aceptar esta opción, pero la realidad es que los estudios científicos demuestran que los hombres aceptan más fácil la donación que las mujeres, que ellos resuelven el problema, pasando rápidamente la página hacia la siguiente opción.
Acerca de decirle a su familia, los psicólogos y las asociaciones de profesionales especialistas en fertilidad recomiendan que los niños sean informados sobre el tratamiento que fue usado para concebirlos, pero algunos padres deciden no decirles. Si no se lo piensa decir o no está seguro, tal vez sea mejor no decirlo a nadie de su familia, sólo a su esposo.
Sobre si va a querer a su bebé: los lazos afectivos son más importantes que los lazos genéticos. De hecho, las personas que más amamos en la vida, son nuestros esposos y no tenemos ningún vínculo genético con ellos. Las investigaciones científicas demuestran que lo más importantes en el desarrollo de la personalidad de un hijo es la crianza, es decir, la calidad de la relación que tiene con su padre. Los padres son los que enseñan valores, los que guían en la vida, el ejemplo, los que indican el sendero por donde debe transitar.
Debemos estar seguros de que es lo que queremos para nuestras vidas, sin tratar de complacer a otras personas cuando estamos en la búsqueda de un hijo. ¿Estamos buscando nuestro bienestar?… ¿Que estamos buscando?
Los hijos no arreglan los problemas de nuestras vidas, los problemas los arreglamos nosotros para brindarles a ellos un hogar lleno de alegría y con valores. Así cuando crezcan serán hombres y mujeres trabajador@s de bien, útiles a la sociedad.
Una vez que estemos bien informadas y hayamos aclarado todas nuestras dudas con los profesionales que colaboran en nuestros tratamientos, vamos a estar emocional y psicológicamente tranquilos para tomar decisiones informadas y estaremos listas para recibir a nuestros embriones con amor y esperanza.
Una nueva vida crecerá, el embarazo transcurrirá con armonía, nuestra sangre lo nutrirá, en pocos días su corazón comenzará a latir, pronto nos dirán el sexo, comenzaremos a sentir cómo se mueve, con la ayuda del ecosonograma lo veremos dentro de nuestra barriga mecerse y chupándose el dedo, veremos sus facciones en el eco tridimensional… y en unos meses nacerá NUESTROS HIJO! El más bello de todos los bebés.
El apoyo emocional especializado le brinda estabilidad, tranquilidad, privacidad, información veraz, comienza, actitud positiva, esperanza y alegría que son algunos ingredientes importantes para tener un final feliz.
Usted tiene derecho a formar una familia. “La familia empieza por el amor a aquel que tiene más cerca” (Javier Casares)


Lic. María Yolanda Lavie
Psicoterapeuta
Mayolavieo@hotmail.com

Un cuerpo saludable es indispensable para la fertilidad.

Madre y padre saludables son más importante para el bebe que la cuna; el moisés; el color del cuarto; los abriguitos y el baby-shower a los que tanto esfuerzo y recursos le dedican.
Peso adecuado; medida de cintura adecuada; valores sanguíneos en rango normal; manejo de herramientas anti-estrés; hogar libre de tabaco y familia funcional, son algunos de los requisitos que la futura madre y el futuro padre deben cumplir para garantizar el mejor comienzo y el mejor entorno para el tan ansiado bebe.
Casi todos esos requisitos están en nuestras manos lograrlos; no quiere decir que sea fácil alcanzarlos y mantenerlos, pero vale la pena el esfuerzo.
No fumar no le garantiza la fertilidad, pero sumado a otras conductas de un estilo de vida saludable constituye la base, no solo para la prevención de enfermedades crónicas no transmisibles que acortarían la vida de los nuevos padres, sino también para poner a cada organismo en las mejores condiciones de fertilidad; mejores funciones metabólicas y mejor riego sanguíneo de todo el cuerpo.
Si usted quiere ponerse en las mejores condiciones para la fertilidad deberá comenzar por eliminar trastornos tan frecuentes como 1.- Sobrepeso; 2.- Resistencia a la insulina (muy frecuente en personas con sobrepeso); 3.- Hiperlipidemias (cifras altas en sangre de colesterol, triglicéridos y LDL o colesterol malo) y 4.- Hiperglicemia (cifras altas de azúcar en sangre).
Cómo comenzar? Empiece por conocer su situación, quiere decir, conozca su peso, su medida de cintura y las cifras de indicadores en sangre; estas últimas debe tomarlas de los resultados de las pruebas de laboratorio que le indica su médico. O sea, antes de llevar los resultados a su médico, revise las cifras y anótelas. Revise que su colesterol total esté por debajo de 200; los triglicéridos y el LDL deben estar por debajo de 150; la glicemia por debajo de 100 y el colesterol bueno o HDL por arriba de 50. Se dio cuenta que partimos de 200 y fuimos bajando de 50 en 50? Veámoslo en un cuadro.

Colesterol total Menos de 200
Triglicéridos y LDL o colesterol malo Menos de 150
Glicemia Menos de 100
HDL o colesterol bueno Más de 50

Para saber su peso saludable; puede consultar las tablas de peso de acuerdo a la estatura y a la contextura corporal o las tablas de Índice de Masa Corporal conocido como IMC, pero una regla práctica es que usted debería tener el peso que tenía a los 24 años o al menor peso que ha tenido los últimos 5 años. Con relación a la medida de cintura procure tener 80 centímetros o menos. Conoce la medida de su cintura?. Si no la conoce, tome una cinta métrica o cinta de costurera, párese derecha mirando al frente. Tome la punta de la cinta con una mano y con la otra mano pase el otro extremo por la espalda hasta llegar al frente justo sobre el ombligo. Marque la medida y lea el resultado. Ojalá sea 80 centímetros o menos. Recuerda las medidas de las reinas de belleza 90-60-90? Nos conformamos con menos de 80 centímetros de cintura.
Para un peso saludable en aquellas personas que han sumado algunos kilos, tenemos las siguientes recomendaciones prácticas y sencillas: 1.- Reduzca las porciones de los alimentos que consume diariamente; coma menos!. 2.- Cambie lo que toma por agua, se ahorrará como 120 calorías por cada vaso de jugo, de gaseosa o de cerveza que cambie por agua. 3.- Procure que la mitad de su plato sea de vegetales y la otra mitad dividida en partes iguales la carne o pollo; arroz, pasta o papas y una cucharada sopera de caraotas, lentejas o similares o un trozo pequeño de plátano. 4.- Elimina las golosinas y 5.- Modere el consumo de bebidas alcohólicas.
En resumen, un estilo de vida saludable es la base para tener la salud que permita el óptimo desempeño físico, mental e incluso reproductivo. Algunas conductas saludables establecidas por la Organización Mundial de la Salud son: no fumar; hacer ejercicio físico regularmente; tener un peso saludable; combatir el estrés con meditación; establecer y mantener relaciones familiares y sociales; consumir al menos 5 porciones de frutas y vegetales al día; consumir bebidas alcohólicas en moderación y responsablemente.
El seguimiento de una o dos conductas saludables no tiene el beneficio que tiene todo el conjunto de conductas ya descritas. La invitación es que todos los futuros padres y madres adopten un estilo de vida saludable desde temprana edad y lo promocionen entre sus hijos y familiares.

Bethania Blanco. Médica Nutróloga.

Palabras Que Hieren

En la actualidad, la forma en que vivimos nuestras vidas para una parte de la población con la posibilidad de fecundar o tener familia no es tan importante como ver realizados nuestros sueños como:

  • Terminar nuestros estudios, tener una carrera,
  • Luego, desarrollarnos como profesionales y ser exitosos
  • También impera la consecución de nuestra hogar “techo seguro y garantizado”
  • y luego… tener nuestros hijos, incrementar la familia.

Con el transcurrir del tiempo nos llegó la hora de tomar la decisión, en ese mismo transcurrir los seres que nos aprecian y nos quieren suelen preguntarnos ¿Y para cuando van a tener familia? ¿Y nuestros nietos? para cuando lo van a dejar y así transcurren los años respondiendo con las evasivas corrientes, ahora no es tiempo…, primero vamos a disfrutar nuestro matrimonio…, por ahora vamos a disfrutar porque si tenemos los hijos es mucha responsabilidad… y así va transcurriendo el tiempo.

Y, si por el contrario decidimos casarnos después de los 30 por mil y unas razones, donde lo que queríamos lo logramos, estamos dispuestos y decidimos tener hijos, no nos cuidamos, pasa el tiempo y nada, la respuesta a lo natural no sucede, empezamos a desesperarnos, la familia y nuestros seres queridos incluyendo nuestros amigos empiezan a preguntar: ¿Para cuándo?, ¿Qué van a esperar?, tienen mucha edad y cuando estén adolescente ya Uds. no van a poder con ellos. Y con ese transcurrir del tiempo, nuestro deseo de tener un hijo, se ve frustrado con cada mes que nos indica, no saliste embarazada, entonces vienen los reproches, las palabras que hieren, ¿Quién es el culpable?; y así empezamos a lesionarnos mental y emocionalmente, hasta que tomamos conciencia, si nuestro deseo de tener un hijo se intensifica, aumenta el stress, entonces decidimos ir al médico para saber cuál es el problema.

LA CONSULTA:

La ida al médico, las pruebas, los exámenes, el resultado… Nuestro diagnóstico… Horror… ¿Eres tú?, ¿Soy yo?; en ese ínterin se nos olvida lo más importante nuestro estado emocional, mental y físico; entonces comienza nuestra odisea, lo que pienso yo de la situación, lo que piensa mi pareja, lo que piensan los que me rodean y dependiendo de la forma de pensar o alimentar nuestra mente, positivo o negativo va transcurriendo nuestra historia, se da inicio a la batalla, ¿Por qué pongo batalla? Porque empiezan los adjetivos calificativos, empieza la carrera contra el tiempo, nuestra relación sexual, ya no es entrega natural, sino la temperatura, este es el momento, la posición busquemos cual para procrear, laceramos nuestra autoestima o la de nuestra pareja. Y vienen los reproches, las palabras que hieren.

EL DIAGNÓSTICO:

La palabra dada a través del profesional de fertilidad, tan esperada por todos, caso real: “mujer de 36 años, tienes los ovarios como una vieja de 80” o sus espermatozoides son… O todo está en regla, los dos están sanos para tener hijos y volvemos a preguntarnos Que interfiere? Que bloquea? Vuelven… los reproches, las palabras que hieren.

LA TOMA DE DECISIONES:

Adoptamos, esperamos? Vamos a un especialista de fertilidad? calladamente en nuestra intimidad, escribimos nuestra historia, los reproches,  para que espere, y si hubo un aborto, aflora la culpa, porque lo abre hecho, si el diagnóstico favorece a la mujer, empieza yo puedo él no, que hago, y si favorece al hombre? Imagínense en la privacidad, en el silencio, en la soledad, en la noche, van y vienen pensamientos, ideas, frases, que lesionan. Mientras tanto nuestro YO va desapareciendo de nuestra mente, nuestros sentimientos catapultados, Y vienen los reproches, las palabras que hieren.

¿COMO PUEDO AYUDARME O COMO PODEMOS AYUDARNOS? HAY HERRAMIENTAS?

Sí, si hay herramientas de ayuda, asistir a un terapeuta, asistir a un terapeuta sistémico hacer mándalas, imposición de manos, PNL, meditaciones, lo importante aquí es lograr el equilibrio y liberar la ansiedad, cambiando nuestros hábitos alimenticios, etc.

Esto nos permite ver la vida con ojos diferentes, más positivos, enfrentar los inconvenientes de forma más controlada, fortaleciendo nuestro estado de bienestar requerido por cualquier persona que esté en el proceso de fertilidad.

Si comenzamos  a conocer nuestra historia familiar y si estas en pareja, la de los dos, saber cómo fue nuestra concepción, gestación y nacimiento, la trayectoria de nuestra infancia, adolescencia y la llegada de la adultez, los traumas; esto también incluye la de nuestros padres, abuelos y si puedes nuestros bisabuelos. Sanar nuestra historia familiar o asentir la historia y mirar, libera.

Las creencias, pensamientos e ideas de la familia, lo bueno y lo no tan bueno es liberador, ¿Que estoy repitiendo?, ¿A quien estoy siendo fiel?,
¿El stress? ¿Como lo liberó y llego al punto de equilibrio mental, emocional, espiritual y físico. Y enfrentar los inconvenientes de forma más controlada?

Dando los pasos y si ese es en este momento tu gran deseo, lograr tu equilibrio y  el estado de bienestar requerido en el proceso de fertilidad, estás en el lugar correcto.

AVAFERT te acompañará y te orientará en la forma de tratarte y hacer cambios.

Hay asistencia para tu propósito.

ACUNAR EN TUS BRAZOS TU BEBE

Luisa Maritza Armas Aldrey

Nutrición y Fertilidad

La fertilidad tanto en la mujer como en el hombre se puede ver afectada por múltiples factores, la infertilidad es un problema que cada día se presenta en nuestra sociedad actual. En la búsqueda de sus causas y posibles soluciones, es importante revelar los errores en los hábitos de alimentación como factor de riesgo y dar a conocer las recomendaciones nutricionales para potenciar la concepción.
Desde el momento que se empieza a planificar el embarazo, es importante adoptar hábitos y estilos de vida saludables que contribuyan a las condiciones necesarias, así mismo, se deben modificar y/o cambiar hábitos y estilos de vida que incidan negativamente en el mismo. En este sentido, a continuación mencionamos lo siguiente:

  • Hábitos y estilos de vida que potencian la fertilidad:
    • Consumir cinco raciones de hortalizas y frutas al día, diariamente.
    • Ingerir alimentos con altos contenidos en omegas3, (atún, salmón, sardina, cabaña, etc.)
    • Incluir alimentos ricos en ácidos grasos mono y poliinsaturados como el aceite de oliva (utilizar solo como aderezos de los vegetales), semillas (maní, almendras, nueces), estos se
      pueden emplear en las meriendas.
    • Consumir alimentos con alto contenido en vitaminas y minerales, especialmente alimentos ricos en hierro, ácido fólico y zinc.
    • En este grupo encontramos vegetales de hojas verde oscuro (brócoli, espinaca, acelgas, berro y lechugas), frutas cítricas, germen de trigo, semillas, cereales integrales, granos e hígado.
    • Consumir más fuentes de proteínas de origen vegetal (arvejas, frijol, caraotas rojas, negras y blancas y garbanzos), combinar estas con cereales preferiblemente integrales (arroz, pasta y maíz), frutos secos o semillas.
    • Sustituir los carbohidratos refinados (pan, arroz y pastas blancas), por carbohidratos integrales o menos procesados (pan, arroz y pasta integral, verduras, granos, cebada y hortalizas).
    • Realizar actividades físicas moderadas.
  • Hábitos y estilos de vida que disminuyen la fertilidad:
    • Consumo de cafeína, alcohol, té, bebidas gaseosas y azucaradas.
    • Consumir alimentos ricos en grasas saturadas, grasas trans y azucares refinadas (frituras, margarinas, mayonesas, pastelería, snacks empacados, galletas, lácteos enteros, comidas rápidas, cereales y carbohidratos refinados.
    • Consumo de proteínas de origen animal (carnes rojas y carnes procesadas como embutidos).
    • Sedentarismo, sobrepeso y obesidad.
    • En general y como recomendación final para favorecer la fertilidad, es importante mantener un estilo de vida saludable, conservar un peso adecuado e incluir un plan de actividad física moderado.

Lcda. Iruanhy Ávila
Nutrición y dietética
Email: iruaca@hotmail.com
Twitter: @iruanhy
Instagran: @iruanhy

Consumo Saludable de Grasa

Las grasas son indispensables en una alimentación saludable; aportan ácidos grasos cardio-protectores como los omega 3 y omega 6; grasas mono-insaturadas que también mantienen bajos los niveles de colesterol y triglicéridos en sangre; y contienen vitaminas liposolubles como la A, D, E y K. Contribuyen también a la buena presentación, al brillo y al sabor de los alimentos. Por lo tanto, es necesario saber consumir las grasas porque aunque indispensables, tienen una alta concentración de calorías (9 calorías por gramo) y su consumo abundante puede contribuir al aumento de peso.

Los laboratorios farmacéuticos han colocado en el mercado unos medicamentos que ayudan a eliminar parte de la grasa de la alimentación, pero funcionan en condiciones óptimas cuando las personas son responsables en el consumo moderado de grasas; de los contrario, al sobrecargar el intestino de grasa, aparecen trastornos como incontinencia fecal, eliminación de gases y manchas de grasa en la ropa interior; no por el medicamento sino por el exceso de grasa de la dieta.

Los estudios señalan que la gente ha aumentado el consumo de grasas, porque hoy día come más en la calle comida rápida y más productos de panadería. La vida moderna, esclava del tiempo, ha cambiado los procesos de cocción más saludables como hervir, asar y hornear; por freír, que es más rápido.

10 TIPS PARA EL CONSUMO SALUDABLE DE GRASA

  1. Lleve control de cuánta grasa (aceite, mantequilla, margarina y mayonesa) compra para su casa y manténgalo restringido.
  2. Compre y consuma grasas saludables en moderación; aguacate, aceite de oliva, maíz o canola; maní, nueces y sardinas.
  3. Si consume productos de panadería, evite las masas de hojaldre; prefiera cachitos en vez de pastelitos y mejor aún si pide sándwich.
  4. Prefiera leche descremada y quesos blancos; los amarillos contienen mucha grasa.
  5. Evite alimentos fritos que pueden tener otra preparación como pescados, carnes, tajadas, tostones y papas fritas.
  6. Prefiera carnes a la plancha o al horno, plátano al horno y papas salcochadas. Evite las empanadas y arepas fritas.
  7. Evite las salsas y prefiera las carnes a la plancha. Las salsas están permitidas si se usa grasa en moderación o son preparadas sin grasa; es decir: ajo, cebolla, pimentón y caldo de res o de pollo.
  8. Sea cuidadoso al añadir mantequilla, margarina o mayonesa a sus panes, arepas, pastas o papas.
  9. Evite alimentos con alto contenido de grasas como papas fritas, pollo frito, perros calientes, empanadas y hamburguesas.
  10. Evite las galletas de mantequillas o con relleno de crema con sabor a coco, fresa o vainilla.
  11. Evite los helados de crema, prefiera los helados de yogurt o fruta.

 

Bethania Blanco. Médica Nutróloga

bcblanco@gmail.com